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lunes, 21 de marzo de 2016

Protocolo de Estado: la visita de Obama



La visita del presidente Barack Obama que se iniciará el próximo miércoles, ha disparado no sólo conjeturas políticas y económicas sino también aquellas relacionadas con la agenda oficial establecida.

En protocolo es conveniente trabajar con la tríada Protocolo-Seguridad-Comunicación en todo momento y, en esta ocasión, es impensable la aplicación del uno sin el otro. El protocolo, el ceremonial y la etiqueta, existen para facilitar los actos propios de una sociedad civilizada y nunca para complicar u opacar las relaciones entre las personas y los países que éstas representan.

En este caso la gestión de los procedimientos de seguridad será una prioridad en la visita, como lo es en cada salida del mandatario estadounidense, ya que siempre viaja con vehículos y personal entrenado para evitar cualquier contingencia, conformando éstos últimos el anillo más cercano a su figura. Es importante mencionar, que todos los operativos de seguridad se realizan de forma conjunta con los Servicios de Inteligencia, las Fuerzas y Divisiones de Seguridad del país anfitrión.


Todas las actividades que se llevarán a cabo durante la estadía del presidente visitante y su comitiva, ya habrán sido planificadas, negociadas y consensuadas entre funcionarios de ambos gobiernos, en los encuentros conocidos como “reuniones de avanzada”.

Una visita oficial debería seguir los pasos acostumbrados del protocolo de Estado: cuando el Air Force One toque tierra, la Canciller Susana Malcorra, el embajador de los Estados Unidos y otras autoridades recibirán al matrimonio presidencial. Posteriormente, una vez conformada la “cápsula” de seguridad móvil, el presidente Obama y su esposa, se dirigirán al Palacio Bosch, sede de la Embajada de los EE.UU., donde se alojarán durante su estadía en Buenos Aires.


Otra de las secuencias de la visita, es la que se realiza en la Casa de Gobierno, lugar al que llega escoltado por los Granaderos a Caballo. Allí el presidente Mauricio Macri le esperará en la explanada Rivadavia, para acompañarlo al Salón Blanco, lugar en el que se celebrarán la firma e intercambio de convenios y tratados bilaterales en presencia de funcionarios e invitados especiales de ambos países, culminando con sendos –y breves- discursos.

En otros tiempos, una de las ceremonias relevantes que un mandatario visitante realizaba, era la asistencia a una sesión especial de la asamblea del Congreso Nacional, allí era recibido por el vicepresidente y pronunciaba un discurso ante las dos Cámaras, como lo hizo el presidente Bush padre en el año 1990.

Volviendo al presente, es de esperar que antes de iniciar las ceremonias previstas, los gobernantes mantengan una sencilla reunión como medio para comenzar a reconstruir las deterioradas relaciones bilaterales, dadas las circunstancias que rodearon la visita de George W. Bush (h.) en noviembre de 2005.

Por otra parte, según el protocolo de Estado, el presidente Obama rendirá homenaje al Gral. José de San Martín colocando una ofrenda floral, ante el monumento que se encuentra en la plaza que lleva su nombre. Asimismo, es de estilo, que el Jefe de Gobierno porteño le entregue las “llaves simbólicas” de la Ciudad de Buenos Aires.


¿Es el país anfitrión el que deberá sufragar el costo de una visita oficial de Estado compuesta por 700 miembros? La respuesta se encuadra en las normas internacionales de reciprocidad, las cuales establecen que el presidente visitante es un invitado del estado anfitrión y desde esta jerarquía en adelante, los gastos de la comitiva se acuerdan en las mencionadas negociaciones previas al viaje.

Quizás la Cena de bienvenida que ofrece el jefe de estado anfitrión, sea uno de los actos en los que se despliega en mayor medida “el arte del protocolo”; una organización y programación inteligentes otorgarán relevancia a los dos momentos principales: el intercambio de condecoraciones y el brindis cuyos protagonistas centrales son los primeros mandatarios. Es conveniente destacar que los obsequios y las condecoraciones no se otorgan a las personas sino a las jerarquías que éstas representan.

Al mismo tiempo deberá existir un estricto respeto por el orden de precedencia protocolar, aun procediendo por analogía en los casos que los invitados no ocupen cargos públicos. Esto se evidenciará en una armonía en la ubicación de los comensales en las mesas y en un delicado equilibrio entre lo rigurosamente protocolario y la creatividad de la ambientación de los espacios.

Quedan muchos tópicos protocolarios pendientes de análisis, como por ejemplo, las diferencias entre las banderas de ceremonia: la de los EE.UU. no lleva moño, como la insignia argentina, pero sí está bordeada de flecos de gusanillo de oro.

Debido a la magnitud, duración y trascendencia de la visita del presidente Obama, solamente resta anticipar que, cuando el presidente Macri visite oficialmente el 1º de abril la ciudad de Washington, se podrá esperar un tratamiento acorde a los principios internacionales de la “Igualdad jurídica de los Estados y los ciudadanos” y de reciprocidad.


Por Edith Pardo San Martín


 

viernes, 28 de marzo de 2014

Los símbolos de una visita

Los 50 minutos entre Francisco y Obama 
El Santo Padre y el presidente de Estados Unidos han hablado sobre los conflictos internacionales, reforma migratoria, libertad religiosa y trata de seres humanos.


 La Bandera nacional de los Estados Unidos de Norteamérica se mantuvo izada en el Palacio apostólico durante la visita del Presidente Barack Obama.


Por Rocío Lancho García

CIUDAD DEL VATICANO, 27 de marzo de 2014.- Hacia las 10,30 de la mañana el presidente de Estados Unidos Barak Obama, llegó al Vaticano en una comitiva en la que había 26 autos y 8 motocicletas para reunirse con el Santo Padre en un coloquio de 50 minutos que ha cumplido el récord de duración de los encuentros que Francisco tiene con presidentes de Gobierno. "Es maravilloso encontrarle, gracias por recibirme", con estas palabras se ha presentado Obama al papa Francisco. "Bienvenido, señor Presidente", ha respondido el Pontífice en inglés.



 

 El Presidente Obama es recibido por el prefecto Georg Genswein, quien le ha acompañado hasta la presencia de SS el Papa Francisco, tal como lo muestran las siguientes imágenes.
 

 

 

A continuación han pasado al despacho y ya sentados el uno frene al otro en el escritorio del Papa, Obama dice al Santo Padre que es un honor conocerle y que es un gran admirador suyo.

Durante el encuentro privado, que ha comenzado a las 10.27 y ha finalizado las 11.19, han contado con la presencia de dos intérpretes. Por un lado monseñor Mark Miles, de la secretaría de Estado, y por otro Alessandra Donatti, trabajadora de la embajada de Estados Unidos. El Papa ha hablado en español, no en italiano.


Aún en presencia de la prensa y antes de quedarse solos, el presidente ha saludado al Santo Padre de parte de su familia y le ha indicado que la última vez que estuvo aquí para reunirse con Benedicto XVI, puedo traer a su mujer y sus hijas.

Según anuncia un comunicado de la Sala de Prensa del Vaticano, "los cordiales coloquios han permitido un intercambio de puntos de vista sobre algunos temas relacionados con la actualidad internacional, deseando para las áreas en conflicto el respeto del derecho humanitario y del derecho internacional y una solución negociada entre las partes". Asimismo, "en el contexto de las relaciones bilaterales y de la colaboración entre la Iglesia y el Estado se han detenido sobre cuestiones de especial relevancia para la Iglesia en el país, como el ejercicio de los derechos a la libertad religiosa, a la vida y a la objeción de conciencia y el tema de la reforma migratoria". Finalmente, concluye el comunicado, "se ha expresado el compromiso común en la erradicación de la trata de seres humanos en el mundo".

Al finalizar el encuentro, la delegación que acompaña al presidente ha entrado para saludar al Santo Padre y presenciar el intercambio de regalos.


 

El presidente Obama, para celebrar la apertura al público de los jardines pontificios del Palacio Apostólico de Castelgandolfo, ha regalado al Santo Padre unas semillas procedentes de los jardines de la Casa Blanca. Las semillas venían dentro de una caja, hecha para la ocasión, tallada con cuero estadounidense y madera rescatada de la Basílica del Santuario Nacional de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, que es una de las catedrales más antiguas construidas en Estados Unidos. En consonancia con el espíritu del regalo, se hará una donación particular de semillas en honor al Papa. Las mismas darán como resultado varias toneladas de fruta y verduras frescas. "Este regalo se le ofrece en honor al compromiso de Su Santidad de sembrar las semillas de la paz mundial para las generaciones futuras", dice el comunicado de la Casa Blanca.

Al presentar este regalo, Obama le ha dicho al Papa: "si usted tiene oportunidad de venir a la Casa Blanca, puede ver el jardín". A lo que el Santo Padre contestó en español: "¡como no!"


Por su parte, Francisco le regaló dos medallones. El del Ángel -Solidaridad y Paz -hecho con bronce fundido y representa un ángel, místico en apariencia, abrazando y reuniendo juntos el hemisferio norte y sur, mientras supera la oposición de un dragón. Es una obra del artista Guido Veroi (1926-2013). El segundo medallón, es una copia de la medalla que conmemora el proyecto original de Bernini del columnado de San Pedro y lleva una inscripción del papa Alejandro VII.

Además, el Santo Padre ha regalado al presidente de EEUU una copia de su exhortación apostólica Evangelli Gaudium. Obama, al recibirla ha dicho: "Sabe, seguramente la lea cuando esté en el despacho oval cuando esté profundamente frustrado y estoy seguro de que me dará fuerza y me calmará". Francisco le ha respondido en inglés "I hope" (espero).


Al llegar el momento de la despedida, mientras se hacían las últimas fotos y la delegación salía de la sala, el presidente le ha dicho al intérprete para que se lo dijera al Santo Padre "Su Santidad es probablemente la única persona que tiene que someterse a más protocolo que yo".


En las últimas palabras que han podido intercambiar, Obama ha dicho al Papa en español un "muchas gracias" y ha añadido en inglés "por favor rece por mí y por mí familia. Ellas están conmigo en este 'camino', mis hijas y mi mujer me apoyan".

También se realizó un encuentro entre el secretario de Estado John Kerry y el secretario de estado del Vaticano, Mons. Pietro Parolín.
 

Fuente: Zenit.org
(Las fotografías han sido incluidas para ilustrar las secuencias de la visita)