lunes, 4 de mayo de 2015

Mensajes NV


Veamos la siguiente situación: en una reunión de trabajo, una persona está exponiendo sus ideas a un equipo de ejecutivos. A medida que avanza en su explicación, nota que sus interlocutores han girado no sólo su cabeza sino también el torso, acomodándose en la silla para verle mejor.

  

A los pocos minutos, observa que además han cruzado una pierna apuntándole con su calzado y se da cuenta que ha podido presentar sus propuestas sin interrupciones.

¿Qué ha sucedido? Quienes le escuchaban han demostrado, con la postura adoptada, cierta seducción tanto por el tema en sí como por el lenguaje empleado, la melodía de la voz y los gestos y ademanes que acompañaban el discurso.

En conclusión, prestemos más atención a los “mensajes silenciosos” que emite nuestro cuerpo sin que nos demos cuenta, ellos delatan nuestros pensamientos y sentimientos.
Por Edith Pardo San Martín